miércoles, 19 de noviembre de 2014

ROMANCE ¡COÑO, CON EL MINISTRO!

Inventaron los Partidos,
cual producto de rareza,
las Fundaciones, a manta,
pa escamotear las  “pelas”,
dado que tienen las ollas
con las sus cuentas secretas
y no dan explicaciones
de lo que cuecen en ellas
y, en el País, nadie sabe
si se paga por  ideas,
por convenciones de “listos”
o por discursos de “Jetas”;
la cosa es que sobreviven
a las crisis más cruentas
porque reciben dinero
así, sin más, por las buenas
pa que aporten al Gobierno
sus asombrosas ideas.
Acaso, tanto estudioso
vengan a encontrar recetas
a la crisis y a la hambruna
que en España se aposentan;
también, puedan matar paro,
poner fin a todas esas
largas colas del INEM
y que, al fin, crezca la hierba,
por no ser pisoteadas
las vecinales aceras,
ya que todos tendrán curro
en numerosas Empresas.
Pue que sí, o pue que no;
que ellos tengan la linterna
de Diógenes el Cínico
y encuentren, entre los “Jetas”
que engordan en sus Partidos
(chupópteros de la teta)
algún hombre inteligente
más honrado, por más señas,
expulsando a los “Mangantes”
que el Partido lleva a cuestas
por compromiso de alguien;
por saber cosas secretas
de ésas, que los tribunales
pudieran tener en cuenta.
Como nadie me ha explicado
si aportan alguna idea,
yo me atengo a deducir
ser sumideros de “pelas”.
Sabemos que en Presupuestos
Generales tienen cuenta;
después, cada Ministerio
les engordan bien las tetas
para que sigan chupando
mientras engendran ideas;
después, alumbran el parto
de las montañas aquellas;
o sea, nace un  ratón
digno de una pedorreta.
Dos mil doscientos millones
(un dineral en pesetas)
regalaba Zapatero
cada año, a nuestra cuenta;
si aportaron soluciones,
que venga Dios y las vea.
Hoy acabo de enterarme,
pues ABC me lo cuenta,
que el Ministro de Exteriores
para que aporten ideas
de cómo hacer relaciones
con las Naciones aquellas
con las que ha dificultades
por ser Naciones Mostrencas,
le ha endiñado a la FAES,
ésa que el Aznar pariera
y, hoy, preside  por prestigio,
una burrada de “pelas”:
cuarenta y cinco millones,
según me salen las cuentas,
y, en lo que queda de año,
le den alguna “receta”.
Dado que son veinte días
los que en este año quedan,
son dos millones y cuarto
diarios por diez ideas,
que a idea, cada dos días,
es magnífica cosecha.
Manolo García-Margallo
le da a Fundación Ideas
(la que parió ZP
como chollo pa Caldera,
que no rendía en Trabajo
y solo daba problemas,
criticado por teutones
y autoridades francesas)
le da cuarenta millones
de las antiguas pesetas
pa que mantenga a su gente,
pero no le den ideas;
las que dieron al Mostrenco
dejaron España en quiebra.
A Fundación Campalans,
socialistas de esa tierra
que pronto será Nación,
si Rajoy no lo remedia,
pa estudiar federalismo
da seis millones de “pelas”;
pueden hacernos Suiza
sin una puta peseta.
Teniendo en cuenta que en CIU
tienen las tripas revueltas,
a su Fundación Catdem
cinco millones de “pelas”;
acaso, para que a Mas
le aporten una receta
pa ser Nación en Europa,
saltándose a la torera
las Leyes que, antes, jurara
pa apañar la Presidencia.
A la Miquel Coll i Alerntorn,
también de la CIU esa
por la su Unió Democrática,
le da un millón seiscientas
por si encuentran un atajo
para llegar a esa meta.
Ve y pregunta  al Ministro:
--“¿De dónde sacas las “pelas?”.—
Responderá, sonriendo:
--“Del copago por receta,
del alquiler de las sillas,
ambulancias y muletas;
un pellizco a las pensiones
y que los viejos y viejas
mantengan las Fundaciones;
con las subvenciones estas,
como ya es final de año,
pueden tener buenas fiestas”.—
¡Joder, con la Fundaciones;
me empiezan a ser molestas!

(Madrid, 16 de Diciembre de 2012)


jueves, 13 de noviembre de 2014

ROMANCE DE MARCOS MARTÍNEZ

Si emprendes ruta hacia Babia,
que está tras La Magdalena,
puedes desviarte  Cuadros
que está a orilla del Bernesga;
tiene su Ayuntamiento
que acoge a otras aldeas
completando el Municipio
al ser mucho más pequeñas.
Hay un tal Marcos Martínez
que la alcaldía ostenta
de Cuadros más el alfoz
que nos ha salido un jeta.
Si piensas ir hasta Babia,
muchos lo hacen con frecuencia,
puedes desviarte a Cuadros
a tomarte un cerveza;
no preguntes por Martínez,
ya que esta buena pieza
está curando en la cárcel
por chorizo de excelencia;
mejor es curarlo al humo
que a la luna de Valencia.
Marcos que en Diputación
disfruta la presidencia
porque a Isabel Carrasco
matara en la pasarela,
que une las dos mitades
que hace a León el Bernesga,
una madre rencorosa
de hija que despidiera
empadronándola en paro
para hacer cola de espera.
Fue un suceso luctuoso
que a Marcos vino de perlas,
ya que estaba de segundo
y heredó la presidencia,
después de primeros llantos
y sentidas condolencias.
En Andalucía también
las presidencias se heredan;
pero es cuando presidentes,
con el rabo entre las piernas,
escapan para aforarse
no les aplique sentencia
por ERES y Formación
Mercedes Alaya, jueza.
Aún no sabemos si Marcos
abusó de presidencia
o si le venía de antes
dar sus mordidas tremendas,
al conceder los contratos
a Walter Music y a empresas
en las que era coparticipe
y cobraba buenas rentas.
La cosa es que le mirabas
y te mostraba apariencia
de ser mindundi normal,
no chorizo de excelencia.
--“De niño, él no era así”--.
Dice la Antonia, tía abuela,
que, más de una vez, llevó
a Marquitos a la escuela;
aunque ya daba señales
de practicar mangoletas
cuando, a lo zorro, robaba
a Pepito y a Minguela
las canicas de cristal
con coloreadas vetas.
La verdad es que, a lo tonto,
en la política entra
y consigue alcaldía
a causa de papeletas
que le dieron al PP,
bien visto en aquellas tierras.
Entró en el Ayuntamiento
y empezó a cobrar la renta
viendo enseguida la cosa
como una buena teta,
pues le gustaba ordeñar
vaca que el pueblo alimenta.
Le metió en Diputación
Carrasco, la presidenta
ya que ejercía en León
como Tacher Leonesa
que, en viéndole de mindundi,
se lo colocó a su vera;
que, pa cojones, lo suyos,
decía la presidenta
y ni cristo rechistaba
entre las huestes peperas,
admitiendo que tuviese
tres cargos, por las buenas,
llevándose un dineral
que guardaba en su alacena.
La verdad es que Martínez
no era un político estrella
que sobresaliese en algo
o demostrase maneras.
Martínez cogió afición
a ordeñar a cuatro tetas;
pues se saca mucha leche
cuando un contrato interpretas
y llenas en poco tiempo
hasta el borde la lechera.
Fue un hallazgo el tal De Pedro,
que a Marcos vino de perlas
para ordeñar los rebaños
que pastan la finas hierbas
del Puerto de San Isidro,
hasta que la nieve llega.
Se hacen tratos de servicios
ordeñando a cuatro tetas;
la leche se la reparten
que es de los dos la lechera.
Los contratos que en León
la Diputación oferta
los apalanca De Pedro,
así, sin más, por las buenas;
sin hacer oferta pública,
mandangas ni sutilezas
que, aunque lo exija la ley,
Marcos pasa en entrepierna
pues su amistad con De Pedro
no permite competencias.
No se sabe los millones
que lograron estos prendas
ordeñando a cuatro manos
dentro de una gran orquesta
que interpretaba en ciudades,
aunque no fuesen las fiestas,
contratos con comisión,
sinfonías y operetas
con música de Granados
y de Marfaliza letra.
En Navalcarnero tiene
Marcos una hermosa celda
donde exige que le pongan
despacho con una mesa
para trabajar por Cuadros.
¡El chorizo que no cesa!
Le pilla Miguel Hernández
y en un poema le ingresa.

    ( Calpe, 4 de Noviembre de 2014)


lunes, 10 de noviembre de 2014

ROMANCE DE LA EX-HONORABLA

Mil novecientos ochenta
y una inicial democracia.
Ya decidieron las urnas
que Jordi Pujol ganara
y fuera el Molt Honorable
de su tierra catalana
y, por longeva, se puso
en San Jordi una butaca
que, a lo largo de los años,
Jordi Pujol ocupara,
con pinta de “hombre de estado”
que era lo que le molaba.
Leyendo libros antiguos
de la historia catalana
vino a descubrir derechos
que, al principio, le extrañaban
porque, a él, en este asunto
le satisfacía su Marta.
Allí los nobles tuvieron
El “derecho de pernada”
y se lo acopló, a lo zorro,
para asuntos de finanzas;
porque “la pela es la pela
y es alimento del alma”.
Filosofía profunda
que en religión transmutara;
ungió de sacerdotisa
y de papisa a su Marta
que en aquesta religión
vino a bautizar su casta.
Si los musulmanes tienen
su negra piedra sagrada
y se van hasta La Meca
para poder adorarla
y a limpiarse los pecados
con un rito de pedradas…
Si los cristianos tenemos
la basílica romana
donde hoy el Papa Francisco
vela por la fe cristiana…
Marta Ferrusola y Jordi
y nutrida vastagada
(que son siete los infantes
aunque no sean de Lara)
se montaron su basílica
en una banca andorrana
y allí encerraron sus pelas
para poder adorarlas
y, como la pela es pela,
vinieron a hacer sagrada
y la ofrendaban tributos
porque la pela engordara
y basase el paraíso
para el día de mañana.
Montada en “coche oficial”;
con los sus Mossos d’Esquadra,
no fuese que un alma hambrienta
pudiese robar a Marta;
más algún infante que otro,
pagando gastos España,
peregrinaban al mes
y, a veces, a la semana
Doña Marta  y su cortejo
a basílica bancaria
a confesar sus pecados
con que su hacienda aumentaban,
quedando libres de culpa,
ya que los depositaban
con fe en el confesionario
que todo lo perdonaba.
Como la mordida es sucia
la confesión la lavaba
y, en penitencia, los réditos
les imponía la banca;
secreto de confesión
a esta gente amparaba;
así quedaba en secreto
la riqueza acumulada;
porque la “pela es la pela
y es alimento del alma”,
cosa que no tiene claro
nuestra religión cristiana.
De religión pasó a secta
y se añadieron sectarias
personas muy testaferras;
prosélitos de confianza
que fueron, como los apóstoles,
por esas tierras lejanas
distribuyendo las pelas
en bancos y empresas varias:
por santas,  en paraísos;
secretas, por confesadas.
“Autopista del dinero”
decían a la aduana
de aquella Farga de Moles
de tanto ver  la Marta
con su séquito y boato
frecuentemente cruzarla,
con prohibición de escrutinio
que, en ella, tenían los guardias.
Con tanto peregrinaje
ganaba indulgencias Marta
lo mismo que los infantes
y, en vida, las disfrutaban
con sus cochazos de lujo
por si, en “más allá”, no hay nada.
Montada en coche oficial
y con sus Mossos d’Esquadra
con tanto peregrinaje
ganaba indulgencias Marta:
indulgencias para Jordi,
indulgencias pa la casta,
también para testaferros
y empresas implicadas;
la indulgencia es un gran mar
donde todos se bañaban.
¿Quién podría contar hoy
las indulgencias ganadas?
La indulgencia es infinita,
cuando indulgencia es plenaria.
La ruina de Cataluña
es la riqueza de castas,
que buscan la independencia
para evitar ser juzgadas;
no tiene otro misterio
la independencia buscada.
¿Votarán el 9N
ex honorable y ex honorabla?
Estoy seguro que sí,
y que lo harán con gran gala,
con el aplauso de las mismas
gentes que han sido robadas.

       (Calpe, 7 de Noviembre de 2014)


jueves, 6 de noviembre de 2014

ROMANCE DE MARATÓN-BANKIA V


Antonio moral Santín,
cofundador comunista
que tuvo doctrina, a pachas,
con el  gran Don Julio Anguita,
anduvo un tiempo a lo pobre
porque IU requería
parquedad en patrimonio
y la honradez a la vista;
por eso Moral Santín
no nos dejó muchas pistas
de sus gustos personales
en su maratón con Visa
y, sin embargo, llegó
segundo con mucha prisa
pisándole los talones
a Barcoj; segundo en lista
de puntos cumulados
y, así, la plata conquista,
dejando atrás a Morado
que ya morado venía
con la espuma sobre el belfo
y rotas las zapatillas.
Vicepresidente en Caja
por dotes competitivas;
siempre pegado a Barcoj
y a Blesa que le seguía
realizó la maratón,
pero dejó pocas pistas
al pasar metas volantes
en los controles de Visa.
Santín corría en plan zorro
y las rutas que seguía
vienen  ser una incógnita
porque a él le convenía.
Fichaba en Zalacaín;
varias veces repetía
paso por este control;
acaso hambre tendría
y, amante de buena mesa,
vino a cogerle manía.
Pasó control en Los Remos
y aquí también repetía;
puede le guste el marisco
como a los sindicalistas
o como a mí, que me privo
por no tener negra Visa.
Fichaba en los Paradores
porque, de verdad, le privan
monumentos que conservan
las construcciones antiguas
con retazos de la historia
que fueron la historia misma:
monasterios, ya sin frailes,
conventos sin abadía,
palacios de antiguos nobles,
donde sus fiestas hacían
y castillos almenados
en las ariscas colinas
donde, unas veces, los moros
de cristianos defendían
y, otras, se defendieron cristianos
de fieras huestes moriscas.
Los hoteles con historia
al buen Santín atraían,
acaso, por los doseles
de las camas comodísimas.
Vino a correr los diez años
y era la constancia misma,
pues venía a repostar,
cada dos, cada tres días,
chupetones regulares
de trescientos con su Visa
en ubérrimos cajeros
que Caja y Bankia tenían.
Corría, como a lo puta,
o séase, a escondidas
de tenaces paparachis
o curiosos periodistas
que, en las metas volantes,
andaban buscando pistas;
podrían descubrir gustos
para prensa deportiva.
Como Santín es muy suyo,
cosa rara en comunista,
lo mismo que Juan Palomo,
lo guisaba y lo comía.
Con el paso de los años,
como el IPC subía,
él subió a cuatrocientos
los chupetones con Visa.
Más tarde, ya por inercia,
el chupetón aumentaría
hasta los seiscientos euros
porque a él más le cundían.
Pero, a lo tonto a lo tonto
y mondándose de risa,
en su maratón secreto
vino a cargar a su Visa
cuatrocientos cincuenta y seis
más quinientos de propina.
Los puntos acumulados
cuando él pisó la cinta
fue cantidad suficiente
para una plata prístina,
que es la que gana el segundo
porque ha corrido deprisa.
Cuando Santín subió al podio
todo el mundo le aplaudía,
reconociendo el esfuerzo
muy raro en un comunista.
Al final, formaron podio
tres soberbios deportistas:
Barcoj, Santín y Morado
que, en maratón tan larguísima,
consiguieron pagar todo
tan solo usando su Visa.
Loor  los vencedores
que son de pobres la envidia.
Yo, a hombres tan esforzados
la cárcel regalaría,
con pecados confesados
y con las huchas vacías;
pues la pasta y la conciencia
no son buena compañía.

    (Calpe, 28 de Octubre de 2014)


martes, 4 de noviembre de 2014

ROMANCE DE FRANCISCO GRANADOS

¿Dónde estaría Granados
que al Senado no venía?
Es político ejemplar;
le esperan sus señorías
los senadores peperos
porque hoy se dilucida
un asunto del carajo,
donde Paco bien podría
poner puntos sobre íes
ya que tiene mente lúcida.
Granados es hombre listo;
además, tiene su chispa
y pone un tono de humor
que el resquemor muda en risa.
Al ser un hombre ocurrente
pa todo tiene salida;
incluso para los euros
que apalanca en las mordidas
y si los vi, no recuerdo,
que se fueron a Suiza
y permanecen secretos
esperando otras partidas,
que van llegando puntuales;
si parece una crecida
que sufriese el Manzanares
inundando la Florida.
Le buscan y no aparece;
no dejó ninguna pista;
no está en el restaurante,
ni está en la cafetería,
porque Paco está en Los Yébenes
en una gran montería
con rumbosos constructores
y su socio Marjaliza.
Nueve mil por escopeta
es una caza carísima;
mas, siempre las paga Dico
que es una empresa muy limpia
y, si le manchase el yeso,
el político lo limpia;
pues, bueno es Paco Granados
en el lavar, cosa fina;
así , todos impolutos
y de honrados por la vida.
Dicen que Paco Granados
en la caza es un artista:
caza ciervos de diez puntas,
jabalíes y jabalinas,
pues no distingue entre sexos
cuando la escopeta enfila
a todo lo que se mueve
entre alcornoques o encinas
y pieza que Paco apunta
puede darse por jodida,
lo mismo que le sucede
a alguna que otra alcaldía.
David Merino abatió
una gorda jabalina
y fue Francisco Granados
quien vino a sacar las tripas
con que coronó a Merino
como nuevo monterista;
era costumbre arraigada
en todas sus monterías
y Merino lo contó,
hace tiempo a una revista.
Cuando llegaba la noche
celebraban sus partidas
de póker; los constructores
sobre la mesa ponían
los billetes de quinientos
atados con una cinta
y… sería casualidad,
pero Granados cogía
los paquetes que ganaba,
demostrando sangre fría;
él enlazaba escaleras
como un cura Ave Marías
cuando su Rosario reza
en el templo cada día.
A fuerza de tiempo y tratos,
consiguió unas mandíbulas
que ya quisiera aquel lobo
que atacó a Caperucita.
Aquello era una gozada:
Con el sol, de montería
y, con la luna, en el póker
se ganaba las partidas
y los euros que ganaba
en estas gordas mordidas,
los enviaba, a lo puta,
a su banco de Suiza.
Después, ya de hombre honrado,
hasta el Senado venía
y, en asuntos del carajo,
que son lo que en él se estilan,
los puntos sobre la íes
Granados siempre ponía
con oratoria entendible
que por allí no se estila,
a causa de pinganillos
que exigen separatista
para hablar su lengua propia,
cuando hablan todos la misma.
Son las cosas del carajo
que se usan en política
porque toda las sandeces
puedan ser bien traducidas;
no vaya alguno a perderse
alguna de las paridas.
El Senado es cementerio
donde partidos envían
a gentes amortizadas
que ya dan por fenecidas;
han de ganar un sueldazo
para que vivan tranquilas,
mamando erario público
que ya es costumbre adquirida.
Cuando hubo comentarios
de no usar ropa muy limpia
y de olerle el sobaco,
a los amigos decía
que estaba desaprovechado
y el Senado le aburría;
así, por no molestar,
se marchó de allí enseguida.
Buscan a Paco Granados
y no son sus señorías,
ni tampoco su parienta;
le busca la policía
para que le explique al Juez
si ha dinero en Suiza.
Él siempre dice que no;
mas puede que sea mentira
y tenga allí un fortuna
con su amigo Marfaliza,
fruto de muchos contratos
y suculentas mordidas;
puede que deje en mindundis
y Pujol y su familia.
La pelota en el tejado
hasta que el Juez Ruz decida
si les empadrona en cárcel
a Paco con Marfaliza,
huérfanos del capital,
y allí jueguen sus partidas.

     (Calpe 31 de Octubre de 2014)


jueves, 30 de octubre de 2014

ROMANCE DE UN TAL MOLTÓ

Hubo un tiempo que a España
se la cruzaba una ardilla
saltando de copa en copa
de innumerables encinas;
era España un bosque inmenso
que, por cierto, hoy no se estila.
El tiempo trae mutaciones
siglo a siglo, día a día,
y siempre acaba la noche
cuando el alba matutina
saca sus sabios pinceles
y nos pinta un nuevo día:
nos muestra los montes, montes,
y el río que va a la ría.
La sociedad también cambia
porque cambia la política;
hay tiempos de vacas gordas
y tiempos de vacas tísicas;
pero lo que nunca falta
son chorizos y salchichas,
butifarra blanca o negra
o suculentas morcillas:
son personas avispadas
que terminan embutidas
con los dineros del pueblo
al que, a lo puta, esquilman.
Por eso la transparencia
viene a ser imperativa;
debe descubrir chorizos
que disfrutan la gran vida,
mas,  con disfraz de honorables
porque son casta política,
que dicen servir al pueblo
y, cebándose, lo arruinan.
Recuerdo tiempos pasados,
pero solo tras la esquina,
cuando mandaba González
en una nación limpísima
manteniendo una honradez
que era del mundo la envidia
y al jeta, que iba tapado,
transparencia descubría.
Mariano, que el Banco España
a lo tonto presidía,
vino a meter su dinero,
cual si fuese en alcancía
en aquel Banco Ibercor
con miembros de su familia
esperando el pelotazo;
más el banco era  filfa;
su presi lo disfrutaba
viniendo a acabar en ruina
y Mariano, sin calzones,
enseñó las pantorrillas.
Vergüenza del Banco España;
vergüenza de España misma;
vergüenza para el Gobierno
y pa la clase política.
Mariano terminó en Cortes
para exponerse a la crítica
un tanto avergonzado
sin explicación precisa.
Surgió el ángel vengador,
paladín de la justicia,
con su espada flameante
de puro juez progresista.
El tal Hernández Moltó
que, en vocear, se crecía,
se enfrentó a Mariano Rubio
y en él desfogó su ira:
--“Míreme fijo a los ojos
y no me baje la vista;
oprobio de los banqueros
y de las clases políticas.
Contésteme con redaños
y con la verdad precisa”--.
Ante el ángel justiciero
Mariano se diluía
como un azucarillo
en una infusión de tila.
Marino quedaba en nada,
reducido a pelotilla
y el Diputado Moltó
se crecía y se crecía,
como líder de honradez
de las huestes socialistas.
Con estos méritos fue
a su Manchada Castilla
el justiciero Moltó;
allí, sus gentes amigas
le regalaron la Caja
que con poder dirigía,
al ser listo de cojones
y un gran economista.
Viendo rebosar dinero
que avalaban las cartillas
de impositores manchegos
que sus ahorros metían,
pensó que lo justo era
enriquecer, por justicia,
a muchos de sus amigos
y a alguna de sus amigas:
créditos a manos llenas;
no pedía garantías.
¿Para qué, si son amigos
y gentes de gran valía?
De lo contrario, pensaba,
no serían progresistas.
Así daba, al buen tuntún,
los millones que pedían
y les añadía un plus,
pues pocos le parecían.
Por otra parte, Barreda,
Presidente socialista,
les daba contrataciones
en mercadeo de risa.
Entre tanta incompetencia
en temas de economía,
Bono se forró el riñón;
muchas empresas se hundían.
El dinero que Moltó
regaló con alegría,
porque Barreda y amigos
en la juerga divertían,
se estableció en el carajo
pero de allí no volvía.
Así, Moltó los balances
con beneficio exponía
y las pérdidas de Caja
con sutileza escondía.
Al final el Banco España
la Caja en venta ponía
y, porque comprase alguien,
ya que a nadie apetecía,
puso nueve mil millones
para hacerla apetecida;
así se salvó la Caja
que Moltó dejó en la ruina.
Mariano, tras el juzgado,
se empadronó en celda fría
a sufrir con su conciencia
porque, él, sí la tenía.
Hoy le toca al gran Moltó,
justiciero y socialista,
al que sentencia el juez Ruz
y en una cárcel le alista,
por creerse prepotente
cuando era un simple quídam.
Su gestión de amiguismo
llevó la Caja a la ruina.
Pero dos años y medio
son una pena de risa
para un ángel vengador
que a Rubio imponía justicia.

     (Calpe, 25 de Octubre de 2014)