sábado, 17 de septiembre de 2011

ROMANCE DEL DIOS ATEO

   La verdad es que la fortuna es ingrata y  estamos condenados a que dispongan de nuestras vidas otros personajes con ajenos intereses y, a la hora de la verdad, no somos más que unos putos mandados y unos puñeteros paganos de caprichos y lujos ajenos.
   Recuerdo que cuando yo era “yo y mis circunstancias” mandaba en España por la Gracia de Dios (¡qué padrinos tienen algunos y no el Manolo que me tocó a mí!) Don Claudio, procedente del Ferrol del Claudillo (en  su época, ahora solamente El Ferrol por el asunto de la “Memoria Histórica” que, contra su propio sentido de memoria, se impuso paras olvidar a Don Claudio y sus cuarenta años y recordar, solamente, la gloriosa República II de Azaña y otros berzas ) después de una “Gloriosa Cruzada” (según él y los pelotas que se beneficiaban) con lo que se consideraba, por aquel entonces, mano de hierro y un par de cojones. La sociedad española quedó estructurada en forma piramidal y el poder estaba en la cúspide. Las hostias caían de arriba abajo, como el agua de la lluvia y la manzana del Newton que vino a inventar la ley de la gravedad (vaya faena para los de abajo).
   A partir de ese principio de que “el poder estaba en el Pardo”, no en Moncloa como ahora, la vida venía a ser algo así como una opresión continuada por la  parte que nos tocaba a los que Don Claudio llamaba sus “amados españoles portadores de valores eternos y reserva espiritual de Europa”. O séase, ¡casi nada!. Pero con esos títulos la mayor parte de los amados españoles no llenaban el estómago (unos pocos sí) y, en cuanto se dio cuenta del caso, inventó la “cartilla de racionamiento” y, así, el hambre se repartía por igual entre la  mayoría (en la élite no se repartía porque no había ni hambre para repartir), eran unos mandatarios sacrificados y entregados a solucionar los problemas del resto y no como los de ahora, que entretienen su tiempo en el Parlamento en discusiones medievales sobre el sexo de los ángeles y los derechos a decidir de catalanes y vascos, mientras que en el Senado tienen discusiones políglotas con pinganillos sobre los mismos temas.
   Después de dejar a Don Claudio (RIP) bajo una losa de granito de varias toneladas, una vez muerto del todo, porque no volviese a salir y les quitase privilegios a los nuevos mandatarios elegidos por el pueblo (no era cosa de volver a empezar) las cosas cambiaron y el pueblo, que somos todos los mindundis que mantenemos el tinglado, adquirimos el derecho a votar, cada cuatro años, a nuestros representantes en todos los estamentos (crearon un montón, no con mala fe, sino para que estuviesen mejor cubiertos nuestros derechos (únicos) de votar y pagar impuestos), y por otra parte, la élite se multiplicase por diez y ocho y, de este modo, los mindundis seríamos menos y la “renta per cápita” subiría de cojones. “¡El asombro del mundo!” (Dijo Zapatero en su primer Debate sobre el estado de la Nación).
Lo dijo con tal grado de convicción y entusiasmo que al líder de la oposición, un tal Rajoy (según Pepiño Blanco) no le quedó más remedio que dejar de importunar pidiendo peras al olmo.
  Si es que, bien mirado y sin ánimo de tocar los perendengues a la cruda realidad, parecía un Júpiter Tonante en la tribuna del Emiciclo (el dios referido se sentaba en una dura roca de la cima de monte Olimpo, en tierra de griegos, no le gustaban los lujos ni la ostentación y, como dios que era, estaba en su derecho de sentarse donde le apeteciese, ¡Vamos, digo yo!).
   Nuestro dios Zapatero es diferente.


ROMANCE DEL DIOS ATEO

Según una ley, no escrita,
y admitida por el pueblo
pues, aunque sepa ilegal
no le queda más remedio:
“El jefe es que más sabe
y los demás saben menos”.
Es la madre del desastre
si el poder está en un necio
porque el tuerto tiende a ser
líder de un mundo de ciegos.
Ningún pollo va a nacer
si se anida un huevo huero
y lo ponen a empollar
por gallo que dicen clueco.
Es muy triste ver a un bobo
vestirse de endiosamiento
cuando sube a la tribuna
de la Sede del Congreso
de un Estado discutible
y discutido, por cierto,
decir que va a hacer milagros
que verán hasta los ciegos,
que va a poner a currar
en España al cien por ciento
y en las sedes del INEM,
de  no pisar nadie el suelo
se criarán los hierbajos
y los cardos borriqueros.
Él, solamente, es su dios,
pues lo predijo su abuelo.
El “nene”, aquí, se endiosó
mas, después, se dijo ateo.

              (Madrid, 12 de Junio 2011)

jueves, 15 de septiembre de 2011

ROMANCE DE CHAVES ( iii )

Amanecí, inmerso en un día tonto; acaso por mí mismo, acaso por mis pastillas; sí, esas que vinieron a sustituir a mis circunstancias de antaño cuando era más joven y optimista y el  sentido del humor me permitían pasarme las incómodas por el arco de triunfo.
Estaba meditando sobre el problema del “eregate andaluz” con su fondo de reptiles incorporado. Ese fondo de unos 670 millones de euros, más o menos, montado por el entonces Presidente Manuel Chaves y su Consejero de Hacienda, el Ilustrísimo Griñán, hoy sustituto en la Presidencia.
   Por aquel entonces, que era un entonces de reino taifa con derecho de pernada (como ahora) y hacer sayos de las capas; o séase: un “monipodio sevillano” como el de los tiempos de Cervantes, donde estos dos elementos,  “Rinconcete y Cortadillo”, elevados hasta el poder por mor del Presidente González y del escrutinio de urnas, rapaban las bolsas del erario público para favorecer a amigos del partido, colegas del sindicato, votantes fieles, familiares  y algún que otro condiscípulo de primaria. La cosa tenía bemoles, si me atenía a las noticias aportadas por los investigadores de prensa que, a veces, meten sus narices en asuntos que venían siendo privadísimos, se enteran de los entresijos y luego van y lo cascan para que se enteren los extraños y comenten dueñas.
   Como una dueña cotillona ( “manuela” se dice ahora) apareció Gaudioso con pinta de coñón.
--Buenos días, Eloy, te veo como depre, ¿te ha sentado mal alguna de tus pastillas?
--No, Gaudioso, es por una circunstancia, como las de antes.
--¡No me digas!
--Pues sí, mi dilecto amigo, es que hay cosas…
--Que, colgando, parecen bolsas; no me digas más. ¿De qué se trata?
--Estaba pensando en ese embrollo de los eres andaluces que traen de cabeza a la jueza Alaya.
--¿Te refieres a los eres fraudulentos del buenazo de Guerrero y demás colegas?
--Es que se trata de un fondo de reptiles de unos 670 millones de euros.
¿Te acuerdas de las antiguas pesetas de tus tiempos? Pues vienen a ser unos 111.488 millones de pelas, y, como verás, no son lo que se dice grano de anís, precisamente.
--¡Coño, cuantísimos millones! ¿De quién eran?
--De erario público de Andalucía, Gaudioso.
--Va, no tiene importancia, es un dinero de nadie; ya lo dijo la Ministra Carmen Calvo, que era una lince de mucho cuidado y se las sabía todas.
--¡Coño, Gaudioso!; es que ese dinero de nadie se parece demasiado al de mis impuestos y... ¿qué quieres? Eso me preocupa.
--Ya sabes, Eloy, que en cuanto el dinero de los impuestos ingresa en Hacienda, como Hacienda somos todos pasa a ser dinero de nadie, según la Ministra. Ya dicen los gallegos, que de eso entienden: “o que he de común he de nengún”.
--Puede que tengáis razón, tú, Carmen Calvo y los gallegos; pero a mí me jode que mis impuestos vayan a estos tejemanejes, chanchullos, subvenciones ilegales, en beneficio de particulares que, por cierto, nunca vengo a ser yo uno de esos particulares, ¡coño! Es que hay mucha mierda en todo esto, y los responsables, o sea, el Chaves, Griñán, Guerrero y demás hierbas, siguen a lo suyo, se hacen los longuis, como si nada.
--Es que en España, hasta ahora, nadie ha aprobado una ley, y  mira que hay leyes absurdas, sobre la responsabilidad de los políticos. A todos éstos, que hacen estos desaguisados o dejan arruinados los fondos, cuando pierden el poder, deberían enjuiciarlos y meterlos en la trena.
--Es que dicen que cobran poco por lo de la responsabilidad de sus cargos.
--Pero bueno, Eloy, ¿no se presentan voluntarios para servirnos al pueblo? ¿Les obliga alguien? Pues entonces, ¿de qué se quejan?
--Tengo entre ceja y ceja la mariscada de Bruselas de los tres capullos, que después de beneficiarse de los “eres” y de los trapicheos de Merca Sevilla, van a celebrarlo con una mariscada de esas que no se han visto nunca sobre una mesa con tres comensales. Y eso me chincha en demasía, porque a mí me gusta el marisco y me veo obligado a pedir un crédito para comerme unas cigalas medianejas.
--Pues ya ves, Eloy, lo de la mariscada no me afecta, como a mí no has dejado que me guste el marico. Y… ¿cómo fue?


ROMANCE DE CHAVES

                  III
             (eregate)
Fueron llegando en cuadrillas
las criaturitas paradas
y eligieron de asesor
al sindicalista Lanza
quien, por una comisión,
les metía, de parranda,
en “eres”, jubilaciones
y en las pensiones bastardas
que aseguraban sus vidas
hasta el día de la Parca.
Y ya, metido en harina,
siendo tanta la abundancia,
Lanza se metió en los “eres”
con esposa y dos cuñadas;
al fin y al cabo, era Midas
el Presidente de Jauja.

Para celebrar el chollo
se fueron de mariscada
Antonio Rodri Torrijos,
progresista, como Lanza,
con el Mellet a Bruselas
y con las cuentas pagadas
por la Empresa del tercero
que desbordaba ganancias.
Centollos y bogavantes,
las quisquillas, a mansalva,
almejas, ostras, percebes,
nécoras, gambas, cigalas
y unas langostas en flor
por capricho de las ganas.
Con las sobras del menú
hartara el Barrio de Triana
las Fiestas de Navidad
y la Feria Sevillana.

Chaves, Griñán, Griñán, Chaves,
a los dos la mierda alcanza,
hay exceso de basura
oculto bajo la manta.
Por eso, los dos taimados
consultaron con la almohada
cayendo en la lucidez
con claridad meridiana:
ese fondo de reptiles
lo montó Eduardo Zaplana.



              ( Madrid, 9 de Junio 2011)



lunes, 12 de septiembre de 2011

ROMANCE DE CHAVES (ii)

--¡Coño, Gaudioso! He visto que estás subiendo a Facebook tus sublimes pensamientos y profundas meditaciones. ¿Cómo te ha dado por ahí?
--Es que, Eloy, a veces me da por pensar. Como dejas la prensa a la vista, pues voy y leo. Y se entera uno de cada cosa…
--Efectivamente, Gaudioso, de cada cosa…
--Que, colgando, parecen bolsas.
--Noto en ti cierto sentido de la coña. Te me estás volviendo un tanto socarrón.
--No es para menos, Eloy; estuve echando un ojo al patrimonio que declaran nuestros Diputados y Senadores.
--Y… ¿Qué te ha llamado la atención?
--Que esos elementos son unos quídam, sólo tienen mitades: mitad de pisos, mitad de chalés, mitad de barcos, mitad de coches. ¿Cómo se puede navegar, en plan de vacacional disfrute por esos mares de Dios, en medio yate? ¿Navegan en la mitad de proa o en la mitad de popa? Para mí que una mitad, si la botas al agua, se hunde sin remedio.
--Hombre, Gaudioso, visto así, no te falta razón.
--Es lo que yo digo… ¿Cómo se puede viajar en medio coche? Tú, que viajas, ¿Has visto muchos medios coches por las carreteras?
--Pues, ahora que lo dices, la verdad es que no he visto ningún medio coche circulando por ahí.
--Lo que yo pensaba. Estos listopolíticos mienten como cosacos. Para mí, estos elementos tienen doble y mitad de lo que declaran; y creo que me quedo corto; pero, que muy corto.
--Pienso, Gaudioso, que es por lo de gananciales.
--¿Gananciales, dices, o sufragio por canongía? ¿Ganarían lo mismo trabajando en la privada?
--Ni me lo imagino, Gaudioso; muchos de esos no valdrían ni para auxiliares administrativos, o sea, putos mil euristas.
--Entonces… ¿Por qué están en los escaños?
--Porque se han formado en las oficinas del Partido. Empiezan cerrando sobres, llevando el correo, pegando carteles y terminan colocados en puestos de privilegio en las listas electorales; así terminan algunos de diputados, ministros y hasta de Presidentes de la Nación. El mismo Zapatero, parece que nunca se equivocó al darle al botón que señalaba el portavoz en las votaciones. Para eso, era un privilegiado; ya ves cómo terminó, de puto amo.
--Oye, Eloy, no he visto en el periódico la declaración de Chaves.
--La verdad es que no me he fijado. Pero recuerdo que, hace poco tiempo decía que no tenía más que un piso normalito y un coche utilitario, más antiguo que el mío.
--¿Eso dijo? Pero si lleva, desde que ganó González, en coche oficial; por lo menos, en coche y gasolina tiene que haber ahorrado una pasta, pero que muy gansa.
--Él dice que no; que se gastó todo lo que ganaba como Diputado, como Ministro, como Presidente de Andalucía, como Vicepresidente tercero del Estado, en la educación de sus hijos.
--Pues, los educó de cojones.
--No seas grosero, Gaudioso, que un padre hace lo posible y lo imposible a veces, por dejar a sus hijos bien colocados y con futuro; que la vida da muchas vueltas.
--¡Claro, por eso becó a su hija Paula con millones de euros!
--Bueno, Gaudioso, pero al niño, al Iván de sus entretelas, no le becó, ya ves.
--Bueno, a ése le relacionó, que es peor. Está  haciendo las américas, el muy jodido.
--Cosas que tiene el poder, Gaudioso.
--¡Coño, con el poder! 





ROMANCE DE CHAVES

                   II


A su manera, habla claro
en mítines de campaña:
“Yo llevo la Autonomía
hasta una feliz Arcadia.
Si sigo treinta años más,
tendremos “renta per cápita
y privilegios sociales”
mejores que en Alemania.
¡Andaluzas, andaluces,
dadme vuestra confianza ¡
Votadme en las elecciones
y os llevaré a la Arcadia”.

Ahora se empieza a saber
( alguien levantó la manta )
que esa tierra prometida
no es la Arcadia, es la Jauja
donde sobran los chorizos:
Se atan perros, jacos, jacas,
se atan rebaños enteros
de ovejas, toros y vacas;
se atan “eres” y subsidios,
formación hacia la nada,
prejubilaciones chollo,
indemnizaciones gansas
sin necesidad del curro
en empresas afectadas.
Basta con que sea esposa,
madre, cuñado, cuñada,
compañero de Partido,
o que sea camarada
de UGT en el sindicato,
o hijo de una prima hermana
para coger una bolsa
de miles de euros preñada.
Sólo con tus relaciones
tienes vida asegurada.
Tomas la niña de Chaves,
en tu Empresa la contratas,
la metes en Dirección
y te cae la pasta gansa
en diluvio de millones
cual gota fría de agua.
Preocupación de un  buen  padre
desvelado por su vástaga
que la quiere ver segura
y fuertemente becada.

                ( continuará…)


viernes, 9 de septiembre de 2011

ROMANCE DE CHAVES (I)

Fue Gaudioso con esa mala uva que le adorna, adquirida en las peripecias que le hice pasar a lo largo de su vida azarosa en los tiempos de la dictadura y primeros años de nuestra democracia, quien, una buena mañana me dijo con su acento socarrón muy apropiado para estos casos.
--Oye, Eloy, hace años dejaste de escribir romances críticos e irónicos sobre los elementos políticos que, como garrapatas cojoneras nos chupan la sangre del asiento de los colgajos.
--Si, Gaudioso, llegaron a cansarme los dichosos listopolíticos, surgían como los níscalos en los pinares durante los meses de otoño, si son propicios.
--¿Los dejaste por esa razón?
--Sí; surgían, cada día manadas de listopolíticos en las páginas de prensa, que denunciaban fechorías atribuidas a estos elementos. Eran demasiados. No me daban tiempo a escribir.
--Pero, por lo menos, tú te entretenías y divertías; lo malo es que nunca los publicaste, les pasó lo mismo que a mí, que permanecen enclaustrados en el útero de la estantería.
--Eran romances puntuales, tenían vigencia hasta que los tribunales corrían un estúpido velo sobre los afectados y los ciudadanos entraban en desmemoria; la Fiscalía retiraba las acusaciones según al partido que perteneciesen los interfectos. Les jode mucho que empitonen a uno de los suyos cuando ellos tienen  el poder.
--Y… ¿Por qué hacen eso los fiscales?
--¿No te das cuenta, Gaudioso, que un perro nunca muerde la mano que le da de comer?
--Pero… ¿Quién les da de comer?
--Mira, Gaudioso, al Fiscal General, lo nombra el Gobierno para que vele por los intereses y la justicia de todos los españoles.
--Pues eso; de todos. ¿No dice la Constitución que todos somos iguales ante la ley? Pero, por lo que dices, unos son más iguales que otros.
--Has dado en el clavo, pero el Fiscal General recibe los mendrugos del Gobierno, y no es cosa de ponerse a dar mordiscos de los sustentadores.
--¿Y los demás fiscales?
--Son unos putos mandaos del Jefe.
--O sea, como decía el sargento: el que manda, manda, y cartuchos al cañón.
--Lo has entendido perfectamente, Gaudioso; así son las cosas y reclamaciones al maestro armero, que es el especialista.
--Oye, Eloy, ¿qué piensas de Chaves?
--Si te digo lo que pienso de ese elemento, te volvías escandalizado al útero de la estantería y cumplías un ramadán muy prolongado.
--Anda, Eloy, cuéntame; no me tengas en ascuas.


ROMANCE DE CHAVES

                  I

Después de un largo periplo
tejiendo telas de araña
donde caían incautos
y listillos a mansalva,
porque tenían los votos,
porque se los regalaban,
vino a creerse  “un eterno
con derecho de pernada”.

Chaves, que tiene la jeta
como el escudo del Barsa,
dura como el pedernal
pero carente del grana,
porque no se ruboriza
aunque motivos no faltan
a medida que la Jueza
va tirando de la manta.
Traga los sapos enteros
y, también, traga las ranas
y los inmundos reptiles
que, cada día, se escapan
de un nido que allí tenían
a salvo de vigilancia.
Cínico “Summa cum Laudae
y Perito en Alboradas”,
como el sol por Antequera
asoma cada mañana,
la economía andaluza
la dejó de madrugada;
o sea, de eterna espera
que es hermosa la esperanza,
sin llegar a mediodía
ni a la madurez soñada.
Largo se la fía al pueblo
por culpa de la mangancia.

            (Continuará)
         

jueves, 8 de septiembre de 2011

ROMANCE DE TIERNO GALVÁN

El domingo tenía que resultarme un  día tonto, después de la larga vela de la noche anterior. No pude pegar ojo hasta las seis y media de la madrugada, cuando los chivos bravíos y ebrios se  fueron retirando, como hacía Julio Cesar con sus Legiones, a lo que se llama cuarteles de invierno, o sea, a dormir sus respectivas borracheras, y yo pude retirarme al catre con mucho sueño y la misma cantidad de cabreo.
Gaudioso, también, estaba con los ojos enrojecidos y cara de pocos amigos.
--¿Cómo te encuentras, Gaudioso?
--Pues, ¿qué quieres que te diga? Estoy molido, me duele hasta el cordón umbilical. Es que no hay derecho. No me acostumbro a estas jodidas noches del botellón.
--Lo mismo me pasa a mí. Cada vez lo paso peor. Cuando empezó todo este rollo de la movida, hasta me hacía gracia. Cuando yo era joven; a sea, Gaudioso, cuando yo era “yo y mis circunstancias”, tenía más vitalidad y me reponía mejor de mis insomnios; pero ahora, que he venido a ser “yo y mis pastillas”, estas jaranas ajenas me dejan molido para media semana. Lo peor es que cuando me empiezo a sentir normalizado, vuelve  otro fin de semana y, por consiguiente, otro jodido botellón.
--¿No hay forma de parar estos cirios? ¿Qué hace la policía? ¿Por qué nunca aparece por el parque y manda a estos multitudinarios borrachos a su casa, para que podamos descansar los vecinos?
--Lo ignoro, Gaudioso, seguramente el difunto alcalde de Madrid, Don Enrique Tierno, dejó este asunto atado y bien atado, metiendo algún artículo, en secreto, en la Constitución Española y ya sabes que la Constitución, de momento, en intocable. Seguramente al Ayuntamiento no le queda más bemoles que transigir y que los vecinos se jodan estas noches.
--¿Estás seguro, Eloy,  de que los derechos de estos libre actuantes es constitucional?
--No puedo contestarte a esta pregunta. Yo leí la Constitución cuando fue aprobada en referéndum; después, no he vuelto a leerla.
--¿Tú, Eloy, conociste a Tierno?
--No, personalmente, no le conocí; pero siempre he conocido los árboles por los frutos que dan. Los Socialistas le han considerado siempre como un “genio ilustrado”; le llamaban en ilustre profesor. Yo no estoy tan seguro; la verdad es que embelleció la ciudad y creó varios parques; pero, lo mismo que González y Zapatero crearon los parados para después presumir de darles subsidios sociales (que es lo suyo), Tierno creó los parques y después los borrachos para enmierdarlos.
--¡Joder con el previsor!




ROMANCE DE TIERNO GALVÁN


Tierno, que te quiero tierno,
Tierno, alcalde y catedrático,
Tierno, que dejó Madrid
de pocilga para guarros
con eso de la Movida
que creó entusiasmado.
Jóvenes a la movida
y la moral al carajo
que el joven debe ser libre;
no como en tiempos de Franco
que obligaba la moral
y la educación, de paso.
Jóvenes a la jarana
y juerga, de vaso en vaso,
la voz en grito estruendoso,
música por todo lo alto,
que los vecinos se jodan
y que duerma poco rato
que el que dormita no vive
y mañana no hay trabajo.
Así surgió el “botellón”
y Tierno lo fue alentando,
pues quería que Madrid
fuese de alegría el faro,
el asombro de esos mundos
morales y recatados,
ésos que privan al joven
hacer de su capa un sayo.
Tierno, de feliz memoria,
fue un alcalde adelantado
y, como buen progresista,
llenó Madrid de borrachos.
Tierno, maestro eminente,
Tierno, filósofo basto,
Tierno, promotor de parques
y cerdos para enguarrarlos.
Fue la Movida su logro,
noche de viernes y sábados:
botellón, jarana, bronca,
toca culos, mete manos,
vomitonas por las calles,
excrementos y meados
por aceras y portales
y por céspedes cuidados.
Inventó la juerga etílica
y la moral al carajo.
Dejó un Madrid, diferente,
inundada de borrachos.


          (Madrid, 20 de Junio de 2011)

domingo, 4 de septiembre de 2011

ROMANCE DEL BOTELLON

--Pero me puedes decir, Gaudioso, alma de cántaro, ¿qué haces levantado a estas horas de la madrugada?
--Pues, tú, no andas muy allá, por lo que veo, Eloy, ¿estás desvelado?
--He tratado de ver la televisión; pero a estas horas la oferta es detestable. Pero tú, ¿sabes la hora que es?
--Pues, Eloy, no tengo ni idea, en el útero hay demasiada humedad como para llevar reloj. Como nunca me has regalado uno sumergible.
--¿Para qué quieres un reloj, Gaudioso?... Si, a ti, el tiempo no te importa ni te apremia.
--No sería malo saber lo que duran estos espantosos coñazos de los viernes y sábados noche.
--Si estuvieses contando el tiempo, te resultaría un infierno, como me sucede a mí.
-- ¿También te molestan estos escándalos del botellón?
--A mí, a todos los vecinos del barrio y hasta al cadáver de Don Claudio, que debe de estar alborotado bajo la losa; pienso que, si no tuviese encima mil kilos de granito, se volvía a levantar en armas para aplacar estas hordas vandálicas.
--Pero, ¿hay muchos vándalos allá afuera?
-- Como todos los botellones; calculo que habrá más de mil cabras locas pegándole a la litrona, a los cubatas, a los calimochos, dando alaridos para no entenderse, poniendo la música de sus coches tuneados a máxima potencia, emborrachándose sin límite, devolviendo las pastilla por las aceras, meando por los portales, metiéndose mano por pechugas y bajos, y algunos “bautistas”, anunciadores de seres humanos, metiéndose, sin discreción alguna, en esos lugares pantanosos, donde antiguamente dormía el pudor.
--La verdad, Eloy, es que esta noche la escandalera es pistonuda; ¿no tienen otra forma de divertirse los jóvenes?  
--Hombre, Gaudioso, hay otras formas,  pero a estos jóvenes de ahora, les resultan más aburridas: En cuanto a relaciones sociales, es que no tienen ni color. No es lo mismo jugar a los bolos, por un ejemplo, que tocar los mismísimos perendengues a toda una barriada. ¿No oyes como insultan, cuando se abre una ventana y les recrimina su actitud?
-- Y, ¿cuántos decías que habría?
-- Me asomé a la terraza, hace un rato, yo calculo que más de mil.
--¿Tantos?...
--O más.
--En fin, Gaudioso, trata de volver a tu útero; que de tanto entrar y salir cuando te apetece, tienes el cordón umbilical hecho unos zorros.
--Si es que, Macho, aguantar estos escándalos en posición fetal es… como inaguantable.
--Y no protestes, que es peor.
--Si, hace un rato, les gritó el vecino de arriba, les dijo: “Tened compasión, coño, que mañana yo tengo que trabajar”.
--Y… ¿qué le contestaron?
--Le gritaron, a coro: “¿y tú, que tienes trabajo, te atreves a quejarte? ¡Desgraciado, jódete! ¡Así te veas sin curro y no nos pegarás la vara con “no me dejáis dormir”! ¡Empleado de mierda! Después, le tiraron botellas vacías y le rompieron algunos cristales. Y la Policía sin aparecer.
--El botellón lo metió el Alcalde Tierno Galván en la Constitución, sin referéndum ni nada; lo mismo que Rubalcaba metió a los del 15M. Están amparados por la Constitución y son intocables.



ROMANCE DEL BOTELLÓN

La noche del botellón
del veinticinco de Mayo
la luna platea Madrid
con sus parques engüerados
de orines y vomitonas,
de tetrabrik y de vasos,
de botellas de cristal
y de botellas de plástico.
Bacanales de estudiantes,
otros que no han estudiado,
unos que trabajan poco,
otros nunca han trabajado,
unos púberes adultos,
otros púber iniciados;
pero todos con alcohol
divinamente enmoñados.
Hay borracheras de tinto,
también toñas como pianos,
cogorzas de kalimocho,
hay papalinas de órdago,
jumeras de cuba libre,
verborreas de borrachos,
teas que llaman merluzas,
vientres de orujo preñados,
una enorme escandalera
y vecinos cabreados.
Son las noches de los viernes
y también las de los sábados:
es futo de la “movida”
que parió Tierno Galvano,
padre de las libertades
de los “ni-ni” liberados
que, con parrandas etílicas,
honran al Gran Ilustrado.

                  (Madrid, 18 de junio  2011)

lunes, 29 de agosto de 2011

ROMANCE DE LOS NI NI

Hoy comienzo el día leyendo ABC. Es domingo y en la contraportada escribe Curri Valenzuela; Curri es una periodista que me gusta; es más joven que yo, pero menos que la Sta. Carbonero y, además, no tiene relaciones sentimentales con Casillas, lo que es muy a tener en cuenta; tampoco me consta que las tenga con el famoso Antonio David (el Ex de Rociíto y de la Guardia Civil) y esta circunstancia tiene más mérito, porque debe ser de las pocas.
Me encanta en sus tertulias de TV10, por su seriedad, porque se escucha divinamente a los contertulios, porque nunca discuten sobre el sexo de los ángeles y porque nunca interviene la “universal sabiduría” de Belén Esteban; o sea, una tertulia así como fuera de época.
Curri Valenzuela me habla hoy de una encuesta realizada por Bibiana Aído y su equipo. La hoy Secretaria de Estado dependiente de Leire Pajín (otra que tal baila, la mozuela) y hasta hace muy poco Ministra de Igualdad (otra incongruencia de ZP porque Bibiana es desigual a todo el mundo por lo que tiene de Nancy; porque es la única española que se ríe en estos tiempos de crisis galopante y porque no le gustan las gestaciones de buena esperanza y dio vía libre para cargárselas antes de que los ENTES vivos lleguen a ser humanos, o seasé, antes de sus catorce semanas de gestación) ¡Qué lumbrera científica!
Entre los 150.000, más o menos, que no llegan a nacer y los que se cargarán con la “Ley de la Muerte Digna” (Como si estirar la pata y largarse a una posible eternidad, fuese cosa de dignidad. El derecho a la vida es total, reconocido por las leyes civiles y las leyes naturales, desde el momento de la concepción hasta el momento en que aparece la
“parca”, te pide el billete y te dice, más o menos: “aquí termina el viaje de tu billete, tienes que apearte”. Y tú te apeas, casi siempre a disgusto, porque el viaje por la vida tiene sus momentos buenos (pocos) y momentos malos (muchos más); pero, ¿qué quieres? el paisaje tiene sus encantos por lo variado del mismo.
Nadie tiene derecho a quitar la vida a nadie: ni el asesino, ni el sicario, ni el terrorista, ni el sátrapa, ni el abortista, que lo hacen por oficio y, mucho menos, un funcionario o un médico, que ha jurado defender la vida.
--¿Qué estás pensando, Eloy? –Gaudioso había surgido de la subconsciencia.
--Hola, Gaudioso, estaba divagando sobre la última parida de la Bibiana.
--¿Qué se le ha ocurrido ahora a la “gollería andaluza”?
--Pues mira, Gaudioso, como la mozuela parece no tener otras ocupaciones más perentorias, le ha dado por contar los NI NI que hay en España.
--¿De qué sirve saber ese dato?
--Pues, digo yo, será para saber el espacio que ocupan.
--Pero, Eloy, ocupar el tiempo de los funcionarios en un asunto tan trivial, con la crisis que tenemos encima, ¿no es una gilipollez?
--Pues no lo sé, Gaudioso, a lo mejor, como son gentes que ocupan espacio y tiempo sin producir otra cosa que no sea basura, están pensando en el Gobierno ponerles una renta por el espacio que ocupan, a tanto el metro cuadrado, por ejemplo.
--Pues, Eloy, no es una idea descabellada lo de cobrar a quien no produce para los demás y, sin embargo, consume a costa de los demás.
--La verdad, Gaudioso, es que sí producen.
--¿Qué?
--Pues mira, problemas, ruido y basura en los botellones, y otras múltiples molestias, sobre todo en su casa; como no tienen nada que hacer…
--Y esa encuesta de Bibiana Aído..- ¿Cuánto costó? ¿Cómo la realizaron? ¿Cuánto tiempo despilfarraron los funcionarios?
--Precisamente, Gaudioso, ésas son las preguntas que se hace Curri Valenzuela.
--¿Por qué no le echas una mano y lo averiguas?
--Tienes razón, Gaudioso; investigaré y os contaré, a los dos, lo que descubra.
--Bueno, Eloy; me tienes al corriente, que yo me retiro al útero de la estantería.



ROMANCE DE LOS NI-NI



                                     (A Curri Valenzuela
                                       que aportó la idea.
                                        ABC, 27/3/2011)

Esta “enta”, que está viva,
pero que no llega a humana
porque en su madurez
no ha catorce semanas,
nos sale con la estadística
de pobladores de España
 que no han estudio alguno
y que, tampoco, trabajan.
Parece que la interfecta,
un tanto desocupada
desque bajó dc Ministra
y la hicieron Secretaria,
(subordinada a Pajín
cosa     que tiene su guasa)
carece de actividad
y simula que trabaja.

Me ha venido…¡que no veas!
Tenía mi mente ocupada
y, en el fondo, un reconcome,
una angustia y unas ansias
que de noche no dormía,
de día no trabajaba;
mi vida, un puro desquicio
en una noche sin alba.
¿Cuántos NI-NI sin estudios?
¿Cuántos NI-NI en holganza?
Y a mí, me entraba un picor
desde el sobaco a la nalga,
angustia transcendental,
una duda cartesiana,
“ser o no ser”, del Danés
que husmeaba en Dinamarca
buscando restos añejos
de sardinas o caballas,
que la peste en su nariz,
sinceramente, atufaba.
Lo mismo sufría yo,
en mis íntimas entrañas,
en la duda inquisitiva:
¿Cuántos NI-NI tiene España?
"Ochenta mil, muy pasados",
por fin, me aclara Bibiana.
Hasta mi propio cuñado
y, también, mi prima hermana
vieron los cielos abiertos;
pienso que, ambos, pensaban
que eran los trescientos mil,
como entre pitos y flautas.
Dios les ha venido a ver.
En realidad, fue Bibiana
quien, tras ímprobos estudios,
trajo la paz a sus almas.
Ahora viven más tranquilos
y florece la esperanza
en sus almas compungidas,
porque las “mores” de España
pueden devenir a bien
gracias a la Secretaria,
pues se ha tomado interés
en saber la cifra exacta.

Usó cien encuestadores,
durante treinta semanas,
recorriendo “botellones”,
juergas en parques y plazas,
callejones, donde siembran
las jeringuillas usadas
los NI-NI, ya sin remedio,
que ahora ejercen de drogatas.
Se fueron a las INEMS
y  allí no encontraron nada
que pudiera interesar
a la encuesta de Bibiana.
Luego, treinta funcionarios
en otras treinta jornadas,
fueron tabulando datos
hasta lograr terminarla.
Fueron treinta mil A4
las páginas empleadas
y treinta mil kilovatios
fue la energía gastada.

Queda Curri Valenzuela
de mi gestión informada.
De los euros invertidos
Aído no dice nada.
Solo los encuestadores
son parados, a contrata,
con sueldos mileureistas
como exige la ordenanza.
"Ochocientos mil, pasados,
son los NI-NIS en España".
Aún le queda pendiente
y a punto de comenzarla,
otra encuesta paralela
que es el recuento de NA-NAS.
¿Cuántas NA-NAS, que no estudian?
¿Cuántas NA-NAS, no trabajan?
En fin, son esas mujeres
que, en realidad, “na de nada”.

La Secretaria de Estado,
esta “Nancy”, casi humana,
responsable del Flamenco,
del Jondo y las Sevillanas,
que dejó en Andalucía
el jolgorio y la jarana,
vino a alumbrar Ministerio
por la igualdad en España;
con ella todos iguales:
los varones y las damas,
los ciervos y las gacelas,
también, los toros y vacas,
el gallo fornicador
y gallina turulata.
Los seres vivos de hoy
serán parados mañana;
cogió la Ley del Aborto
y no paró hasta ampliarla
para mermar los parados
en las encuestas de España.
Harta de las ablaciones
de las gentes musulmanas,
para aumentar el disfrute
del fondo de las entrañas,
realizó el “mapa del clítoris”.
Este cojonudo mapa
que permite a un miembro ciego
poder ejercer con gracia.
Forman un “par sideral”
la Pajín y la Bibiana;
se les puede pagar renta
si se empadronan en Babia.


               (Madrid, 29 de Marzo de 2011)